Amancio Williams nació en Buenos Aires el 19 de febrero de 1913. A los 18 años empezó a estudiar ingeniería en la Facultad de la UBA pero abandonó a los tres años y se dedicó intensamente a la aviación. En 1939 entró en la Facultad de Arquitectura de la UBA de la cual egresó en 1941.
Entre 1942 y 1943 realizó su primer proyecto, la Sala para el Espectáculo Plástico y el Sonido en el Espacio.
Sala para el Espectáculo Plástico y el Sonido en el Espacio
Destacó por su enfoque basado en la investigación, que privilegió como forma de desarrollar su profesión, pero pocos de sus proyectos fueron realizados. Uno de ellos fue la Casa sobre el Arroyo, diseñada y construida para su padre, el músico Alberto Williams, entre 1943 y 1945. Esta se ubica en un terreno de dos manzanas atravesada por un arroyo. Williams también diseñó una serie de elementos de madera para su interior.

Se preocupaba en aplicar los conocimientos científicos a las realizaciones humanas (relación conocimiento-sociedad, conocimiento-vida) y mostró su preocupación por una vida humana digna. Desde 1941 en adelante se dedicó a la obra de estudio, investigación y creación abarcando distintos campos como la plástica, el diseño, la arquitectura, el urbanismo, el planeamiento... , con el propósito de trabajar con libertad en el espacio, manejarse libremente en las tres dimensiones, buscar en el técnica su expresión verdadera, trabajar con sentido de unidad, hacer obras de síntesis y trabajar con sentido de lo permanente.
En 1947 viajó a Europa para conocer al arquitecto moderno suizo-francés Le Corbusier con quien entabló una fuerte amistad y en 1949 este le encarga la dirección de su único proyecto en Sudamérica, la Casa Curutchet (actualmente sede del Colegio de Arquitectos de la Plata).
Las revistas europeas hablaron de él como el aporte llegado desde América para el desarrollo de la sociedad humana, dado que toda su obra es una búsqueda de obtener una buena relación entre los descubrimientos científicos y su correcta aplicación a esta.
Williams es reconocido por difundir los ideales del movimiento moderno. Realizó una intensa obra docente en su taller que funcionó como instituto y posteriormente como escuela. Pocos de sus proyectos fueron realizados pero proyectó también una propuesta para el aeropuerto de Buenos Aires (1945) y la llamada Ciudad que necesita la humanidad (1974-1989).
Propuesta para el aeropuerto de Buenos Aires
"Estoy profundamente convencido de que, en una ciudad, la sensación de belleza y de arte debe provenir de sus valores de ciudad, es decir, de la armonía de su planteo, la armonía de sus edificios entre sí, y la belleza de cada uno de estos. (…) Cada elemento de la ciudad deberá ser una obra de arte, integrada en la gran obra de arte que será la ciudad misma. (…)"
La ciudad que necesita la Humanidad
Falleció el 19 de octubre de 1989.